La manta ignífuga tiene un peso aproximado de 6 kg en su tamaño estándar. Es fácil de transportar hasta el lugar del incendio utilizando un carro con ruedas. Dos personas son necesarias para cubrir un vehículo en llamas, y la manta puede envolver el vehículo en menos de 20 segundos. Para formatos más pequeños, como los que se usan en talleres, una sola persona es suficiente.